Hay hombres blandos, tontos, tópicos, vanidosos, pollos-pera, petimetres, absurdos, reiterativos, e incluso cíclicos. Más o menos como nuestro héroe. Cada otoño agarra un paraguas, se cose a unas faldas y pasea su morrazo de alcachofa en alcachofa, para cilicio de mis amigas las asfálticas. Para mi es uno de los miles de hombres que no tiene secreto, y para un psiquiatra representaría la fragancia masculina del "hombre de manual". Miro miro, veo veo, y ya está él haciendo el ridículo. !Ay, que solos se quedan los ya no galanes!. Su familia no quiere saber nada de él, sus ex salen huyendo, unas amarradas al silencio por la vía del dinero familiar, ese que tan bien le ha tapado las goteras económicas hasta ahora, y  otras haciéndose una mordaza con la dignidad recuperada, una vez se han podido deshacer de tamaña y pesada prenda. ¿Hay algo o alguien más cursi que este seductor dieciochesco?. ¿Podría ser un ave depredadora de mujeres desprevenidas a las que devora en suculentos festines mediáticos?. Para mi que hay gato encerrado. Tanta desmesura de hombría aparatosa me hace gritar un :"!marramiau!". El Tenorio de Farmacia de Guardia utiliza siempre las mismas tácticas e idénticas estrategias. Primero amarra a una señora de buen ver y posibles, a continuación la seduce, yo se cómo, y luego se come todas las pastillas juanola que las susodichas guardan en su fondo de armario. Es como el Ratoncito Pérez, que le gustan las peladillas, pero cuando se terminan,  dependiendo de las causas y variantes, corre corre con el hocico en la quinta al encuentro de su próximo trofeo. En esta última ocasión, -los antigalanes tambien lloran y se equivocan-, se le ha visto demasiado el plumerín-tin-tin. Hay ahora mismo un auténtico culebrón de jóvenes actrices que andan dejando su credibilidad a la altura de la entrepierna. Demasiada pólvora le va a explotar. Ora vende una trola, ora subasta otra, y otrora afirma que se va a casar con la chica que parece su biznieta y que tiene una criatura que sería como su tataranieta. ¿Cómo osa mentir a la opinión pública con una treta tan vulgar si todavía está casado con la señora Ortiz Bau, que ya ha considerado su matrimonio con el farmaceutico de cartón piedra como un engaño?. Ella sigue pagando cada mes 600.000 pesetas en razón de las deudas dejadas en herencia por el que fue su marido-tránsfuga. Tan sólo le queda María Luisa Merlo para lamerse la astracanada vital en la que anda inserto. Yo de ella le regalaba todas las películas de Cary Grant. Dicen que Cary es era el único que amansaba a la fiera. Un actor guapísimo, seductor y chivato, de los que colaboraron con la caza de brujas del mcarthismo.

 

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