AMINATOU HAIDAR

AMINATOU HAIDAR

La tenaz y valiente activista saharaui sigue con su huelga de hambre en el aeródromo de Lanzarote. Ha ido a visitarla el Nobel Saramago, siempre con las causas nobles. Conozco muy bien a la señora Haidar y se que no hay vuelta atrás en su actitud. Es una bomba de relojería andante, lo sabe y lo va a aprovechar. Se vuelve a hablar de la deserción que el Gobierno Español arrastra tantos años frente a un pueblo, un país y una cultura abandonada a su suerte porque a Marruecos y su tirano no hay quien le tosa.

En los últimos tiempos vengo sermoneando desde cualquier minarete el retroceso que estamos teniendo, las jerarquías, las ideologías y la ciudadanía en todos los órdenes de nuestra vida cotidiana. La ola de las libertades tan bien asumida y llevada a buen puerto en muchos acuerdos y movimientos civiles está tocada de muerte. Los intereses, ahora, se imponen a los principios, a las utopías, a los ideales, a las causas justas. Y ni El Sahara ni Aminatou, ni Guinea, (qué vergüenza nuestro Gobierno), interesan.

Pero Aminatou no puede morir en Lanzarote porque sería la heroína que volvería a sacar de la anestesia a las mentes de izquierdas y agentes sociales. Pondría en la agonía a un Gobierno ya muy debilitado interiormente y las campanadas del nuevo año tocarían el Réquiem de Mozart con misas negras llenas de malos augurios y fatales admoniciones.

¿Qué hacer con Aminatou?. Me alegro de la difícil papeleta que tienen que cocinar y para la que tienen pocos dias. Cuestión de horas.

Zapatero le ha pasado la patata tóxica a la ONU, que no sirve para nada. Pero ya puede coger una pala y encontrar un buen hoyo porque van a ser él y su política exterior quienes entierren a Haidar en la danza macabra de sus intereses políticos. Baile que le va a costar muy caro. Navidades negras.

O la Vice Presidenta, como es su costumbre y por eso está tan bien valorada, se arremanga y mete la coz para que Marruecos se moje un trasero sucio y corrupto y Aminatou no se esfume o la que se avecina será una locura colectiva. Detrás de Aminatou hay muchas otras dispuestas a autoinmolarse para que se reconozca a El Sahara como una País.

Eso es lo que yo pienso y defiendo.

Karmele Marchante.